Cinco años sin urgencias en Colmenar Viejo: los vecinos vuelven a manifestarse este domingo

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Este domingo 6 de abril, a las 12:00 del mediodía, Colmenar Viejo volverá a alzar la voz en defensa de un derecho básico: la sanidad pública. Convocados por la Plataforma por las Urgencias de los Pueblos, los vecinos se concentrarán frente al Centro de Salud Norte para exigir la reapertura inmediata de las urgencias extrahospitalarias, cerradas desde hace ya cinco años. Una situación que, para muchos, simplemente, es de vergüenza.

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Cinco años de abandono sanitario

Desde que se cerraron las urgencias en 2020, Colmenar Viejo –un municipio que ya supera los 50.000 habitantes– ha quedado desprotegido durante las noches, fines de semana y festivos. Para cualquier emergencia, los vecinos deben desplazarse hasta Tres Cantos, Alcobendas o incluso al hospital de La Paz. Todo esto en una localidad en expansión, con los mismos recursos sanitarios que hace más de dos décadas.

Las mentiras matan

La manifestación del domingo estará acompañada de un lema contundente: "Las mentiras matan". La población está harta de promesas incumplidas y de la falta de soluciones por parte de la Comunidad de Madrid. La gestión del Partido Popular –tanto en el gobierno regional como en el Ayuntamiento de Colmenar Viejo– ha sido incapaz de garantizar una atención sanitaria digna para sus vecinos.

Complicidad institucional

Mientras la situación se agrava, el alcalde Carlos Blázquez (PP) guarda silencio. Su partido gobierna también en la Comunidad de Madrid, y sin embargo, no ha sabido –o no ha querido– plantar cara a sus superiores para defender lo que Colmenar necesita. La ciudadanía se pregunta: ¿de qué sirve tener alcalde si no lucha por lo que es justo para su pueblo?

No se trata de política, se trata de salud

La convocatoria del domingo no es una cuestión de ideologías, sino de supervivencia. No se puede seguir tolerando que una urgencia médica dependa de un coche, de una ambulancia o de la suerte. Colmenar Viejo necesita ya unas urgencias abiertas, dignas y permanentes.

Porque tener urgencias no es un privilegio, es un derecho.