Mientras el PP alardea de eficacia contable, Más Madrid acusa de una gestión basada en “pan y circo” y Ganemos insiste en la baja ejecución del presupuesto.
El Pleno ordinario municipal correspondiente al mes de septiembre tuvo como punto más importante la aprobación de las cuentas correspondientes a 2023.
No hubo grandes sorpresas y el tono pudo ser mucho peor de lo que fue, así que ni tan mal.
Estuvieron presentes todos los concejales de la corporación, vestidos con la informalidad que ya es propia de estos tiempos, y en la que fue modelo el secretario municipal, que compareció con un polo de manga corta y vivos colores, absolutamente impensable hace bien poco en una figura y en una liturgia de estas características.
El plato fuerte -las cuentas- venía inmediatamente después de la aprobación del acta.
El concejal de Hacienda, Alfredo Martín, serio y competente, se mostró “muy satisfecho” con su gestión aunque hizo una primera intervención funcionarial y espesa en la que dejó claro que las cuentas eran “un modelo de eficacia contable”.
La primera intervención de la oposición, a cargo de Más Madrid, desequilibró un poco el plácido arranque. La portavoz, Estefanía García, hizo una intervención breve, pero muy contundente: “Estamos en una situación muy preocupante, con un Ayuntamiento descapitalizado y un aumento desmedido en la partida de fiestas, porque a este equipo de gobierno, incapaz de gestionar, lo único que le interesa es darle al pueblo pan y circo”.
Tampoco Ganemos se mostró muy partidario. Su portavoz, Carlos Gómez, incidió en el bajo cumplimiento del presupuesto, -menor que el 2022, que ya era bajo- a causa de una plantilla insuficiente. Y añadió “Estamos lejos del gasto por habitante respecto de municipios de nuestro entorno”.
Más sorprendente fue la intervención del PSOE, que corrió a cargo de su concejal Óscar Monterrubio. Entre técnico y erudito -sacó a pasear incluso al buen Savonarola, aquel fraile dominico que la lió en Florencia hace varios siglos- se enredó con la regla del gasto y la ley de estabilidad, para terminar afirmando que su grupo votaría a favor “porque si no, tendría que ir al juzgado de guardia”.
Nadie pidió explicaciones por tan extraña argumentación.
Tanto el concejal de Hacienda como el alcalde en su intervención de cierre se enfadaron mucho con la portavoz de Más Madrid -a los demás, los despacharon con faenas de aliño.
El primero acusó a Estefanía García de “ignorancia o mala fe” y alardeó de los excelentes tipos de interés que ha conseguido negociar para los ahorros y para las deudas del municipio, cuestión que nadie había puesto en duda.
El alcalde, por su parte, arremetió contra la concejala con la dureza y las ironías que acostumbra a prodigar a la oposición. “Esta es una tierra de toros y de toreros y ustedes quieren quitarlos”, acusó al grupo municipal de Más Madrid.
En fin, que el equipo de gobierno (PP y Vox), con el apoyo del PSOE aprobó las cuentas, en tanto que los otros dos grupos de izquierda optaron por la abstención porque, como ha declarado el portavoz de Ganemos a este diario “votar en contra sería tanto como afirmar que las cuentas son falsas o están mal formuladas y no creemos que sea así, toda vez que están refrendadas por un solvente equipo de funcionarios”
