El próximo 23 de abril de 2025 comenzarán las obras de ampliación del tercer carril en la M-607, una infraestructura que conecta a diario a miles de vecinos de Colmenar Viejo y Tres Cantos con Madrid, y que ha sufrido durante años atascos interminables y falta de inversión. El tramo afectado comprende desde Tres Cantos Norte (PK 23,1) hasta la variante Sur de Colmenar Viejo (PK 30,06), sumando 7,5 kilómetros de intervención que se ejecutarán durante 24 meses.
Y sin embargo, esta actuación llega con más de 20 años de retraso. Porque ya en 2003 se inauguró la ampliación de la M-607 hasta Tres Cantos, dejando entonces en el olvido el tramo hasta Colmenar Viejo. En aquel momento, Colmenar tenía unos 36.000 habitantes y Tres Cantos apenas 35.000. Hoy ambos municipios superan los 60.000, y sin embargo, han seguido usando una vía insuficiente para el volumen actual de tráfico —más de 62.000 vehículos diarios—. ¿Por qué no se hizo entonces la ampliación completa?
Las prisas ahora, curiosamente, coinciden con la intención de instalar una macroplanta de biogás a menos de 1,2 kilómetros del casco urbano de Colmenar Viejo. ¿Casualidad? Tal vez no. Quizá no amplían la carretera por los vecinos que sufren cada mañana los atascos, sino para facilitar el tránsito de los miles de camiones que transportarán residuos y desechos hacia la planta. Porque una planta que necesita 75.000 toneladas de biorresiduos al año no se alimenta sola.
Mientras tanto, los vecinos seguimos esperando respuestas y soluciones reales. La M-607, el vertedero comarcal, la planta de reciclaje, la de áridos, la de inertes, y ahora también la planta de biogás... ¿Cuántos más impactos ambientales puede asumir esta zona?
Desde Colmenar Viejo y Tres Cantos, los ciudadanos no pueden más que preguntarse: ¿cuántas infraestructuras nos van a colocar antes de pensar en nuestra salud, nuestra movilidad y nuestro futuro? La carretera se amplía, sí, pero ¿para quién?
