El ‘George Harrison español’ actuó en Colmenar el pasado domingo en un acto bello y emotivo

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JUAN TORRES

Cultura
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Adolfo Rodríguez, el mítico componente de Los Íberos y de Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán, presentó su biografía junto a su autora, Concha Moya, y cantó junto a Luis Martín (Los Ronaldos) un puñado de bellísimas canciones

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El pasado domingo, 30 de abril, en el espacio cultural El Encuentro, tuvo lugar una de esas matinés entrañables y emotivas que solo se dan de vez en cuando. 

¿El motivo? La presentación de la biografía de Adolfo Rodríguez, que ha escrito la periodista Concha Moya y que ha publicado el sello Agapea Libros. 

¿Adolfo Rodríguez? Dicho así, a lo mejor no cae usted a las primeras de cambio, pero es uno de los músicos españoles más brillantes de las últimas décadas, un hombre que ha firmado e interpretado un puñado de canciones que forman parte de la educación sentimental de varias generaciones de españoles. 

Aunque las comparaciones son siempre odiosas, una buena manera de entender su importancia y su significación es decir que Adolfo es el George Harrison de la música española.

 

Pocos, pero bien avenidos

Adolfo -el apellido lo usa poco, las cosas como son- empezó a tocar y a cantar con dieciséis años en los más variados lugares y formatos, y se consagró pronto como miembro fundador del grupo Los Iberos, que puso el listón muy alto en el primer pop español de los años setenta y ochenta. Poco después, la marca Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán irrumpió con un sonido propio, y canciones como Señora Azul, Solo pienso en ti o De piel trigueña se instalaron para siempre entre nosotros.

 

El domingo, en El Encuentro (un buen nombre para estas cosas), Concha Moya habló de su libro, Adolfo de su vida, y él y su guitarra, maravillosamente acompañados por Luis Martín, otro mítico de la música pop de siempre, desgranaron una muestra esaogida de su repertorio.

 

El público no era mucho, pero se lo pasó en grande porque da la impresión de que Adolfo se lo pasa siempre en grande.

Era la hora del vermú, y los asistentes así lo entendieron. Gran velada y gran oportunidad de ver a un referente mítico del pop español, cuya conexión con Colmenar Viejo  es antigua y está muy bien explicada en el libro, de lectura obligada.