Vivimos rodeados de pantallas, de titulares fugaces, de alertas que saltan cada minuto. Y sin embargo, parece que ya no vemos. No sentimos. No reaccionamos. ¿Qué le pasa a la humanidad?
Mientras el mar se llena de plástico hasta formar un nuevo continente flotante, seguimos bebiendo café en vasos de un solo uso, comiendo fruta envuelta en plástico y creyendo que el reciclaje mágico lo soluciona todo. Como si tirar al contenedor amarillo fuera una absolución ecológica. Como si no supiéramos que el planeta ya está gritando.
CRÓNICAS SIN ROTATIVA
CRÓNICAS SIN ROTATIVA
Porque la vida no siempre sale en portada… pero sí merece ser contada.
Aquí no hay grandes titulares. Ni guerras. Ni elecciones.
Pero sí pequeñas verdades que todos vivimos:
Un sofá donde se llora y se ríe.
Un váter donde se piensa mejor que en el Congreso.
Una ducha que canta más que Eurovisión.
Una madrugada que te despierta a las 3:33 con preguntas sin respuesta.
Son retales del día a día. Instantes que no salen en los medios…
pero que construyen lo que somos.
Bienvenidos a las crónicas que no paran rotativas…
pero que pueden parar el tiempo un instante.
Para mirar. Para sentir. Para recordar que estamos vivos.
El Sol se inquieta: tormentas solares, apagones y una humanidad desprevenida
ExpiredEn las últimas semanas, el Sol nos ha recordado su poder. Desde principios de mayo, se han registrado varias llamaradas solares de gran intensidad. Algunas se dirigieron hacia la Tierra, como la del 10 de mayo (que provocó auroras boreales en lugares tan inusuales como Galicia o Castilla), y otras —como la del 14 de mayo— se desviaron hacia Marte, por pura suerte cósmica.
Cuando se apagan las voces: lo que se pierde al morir una generación
ExpiredHay un momento en la vida en el que uno empieza a darse cuenta de lo que ya no está. No hablo solo de personas, sino de lo que ellas traían consigo: canciones, frases, costumbres, sabores, voces en la radio, ritos diarios que eran tan naturales como respirar… y que ahora se están esfumando.
Gracias por tu silencio
ExpiredGracias.
Sí, gracias a ti, que me lees en la sombra.
Gracias por comentarme en la panadería, en la farmacia, en la calle:
—Muy bueno tu artículo, Diego. ¡Dales caña!
Paquita: la mujer de la cámara y el alma de 16 años
ExpiredVoy a contar una historia. Quizás sea real, quizás no. Pero lo que sí es real… es que existió.
un día cualquiera en Colmenar Viejo. Yo, con mi cámara al hombro, entré en la tienda de mi amigo José, “Luz de Luna”. Allí estaba ella: Paquita.

