Gracias.
Sí, gracias a ti, que me lees en la sombra.Gracias por comentarme en la panadería, en la farmacia, en la calle:
—Muy bueno tu artículo, Diego. ¡Dales caña!

Y gracias, sobre todo, por no dejar rastro.
Por no darle a “me gusta”.
Por no compartirlo.
Por no decir nada...
no sea que alguien te vea.
Gracias por apoyar en privado,
pero en público mirar para otro lado.
Lo entiendo, claro.
Vivimos tiempos delicados, donde decir lo que uno piensa puede costar una comida, una foto, una ayuda, un puesto.
Y yo, que no me vendo ni por 200 euros de banner,
también entiendo el precio de hablar.
Por eso no te juzgo.
Solo te observo,
como tú me observas desde la pantalla,
pensando:
“Cómo me gustaría decir esto yo…”
Tranquilo.
Yo lo digo por los dos.
Y tú, si algún día te atreves…
ya sabes dónde encontrarme.
—
DiarioColmenar.com
DiarioTresCantos.com
Prensa libre, aunque a veces camine sola.
