Placas, homenaje y un médico en el Colmenar Viejo de hace cien años

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Foto - Mercedes

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Una placa homenaje colocada en una fachada del siglo XIX en una calle colmenareña dice: “Al doctor D. Eduardo González Serrano. El Ayuntamiento de esta Villa. 3 de agosto de 1924.”

La placa se mantiene desde esa fecha en una calle céntrica que lleva el mismo nombre que el médico homenajeado, y es que ese lejano domingo de 1924, hace ahora cien años, se reunió el pleno municipal con su alcalde Vicente del Valle y el Delegado Gubernativo en la localidad, el capitán Joaquín Pérez Seoane y Díaz Valdés al frente, - no olvidemos que eran tiempos de dictadura - para recibir a las autoridades sanitarias de la provincia, entre los que se encontraban el Doctor Blanc presidente del Colegio de Médicos de Madrid,  el doctor Palanca, inspector provincial de Sanidad y el doctor Cirajas, Presidente de la Federación Sanitaria del Distrito que se sumaban al homenaje que la villa de Colmenar Viejo rendía a su ilustre vecino, y en el que también estuvieron presentes los representantes  de los periódicos médicos “El Siglo Médico” y “La Medicina ibérica”.

¿Quién fue este personaje? El homenajeado, Eduardo González Serrano era natural de Madrid, donde había nacido el año 1849 según su cédula personal del año 1895, documento identificativo anterior al carnet de identidad, y en su partida de defunción que se conserva en el archivo parroquial de Colmenar Viejo. Aunque sobre su lugar de nacimiento el periódico “Flores y Abejas” editado en la fecha del homenaje en Guadalajara, nos atestigua otra  procedencia: “Realizose en Colmenar Viejo (Madrid) un acto de justifica y gratitud a la persona meritísima del doctor D. Eduardo Gonzáles Serrano, natural de esta provincia…” En cualquier caso muy joven, una vez licenciado en medicina, comenzó a realizar su labor sanitaria en nuestro municipio el año 1871, a la edad de 22 años, teniendo que actuar como médico en los difíciles años de las epidemias de cólera que asolaron la localidad. 

El alcalde, en su intervención resaltó el profundo agradecimiento de los vecinos a sus servicios sanitarios que llevaba ejerciendo desde hacía cincuenta y tres años. Después, todos, vecinos y autoridades se trasladaron a la esquina de la que entonces era la calle dedicada al liberal Duque de la Victoria (el general Espartero) colocando una placa que desde entonces renombraba la calle como del Doctor González Serrano, como actualmente continua llamándose en la actualidad, y unos metros después, en la fachada de la casa con el número 13,  donde vivía el homenajeado, se colocó la que sigue enunciando el homenaje.  Y se concluyeron los actos con una multitudinaria comida a la que asistieron más de doscientas personas.

El médico homenajeado hace cien años fue un personaje muy activo en la vida pública colmenareña, llegando a ser concejal y alcalde del municipio. Con la restauración monárquica en la figura de Alfonso XII, y ya en los años ochenta del siglo XIX, se produce el desarrollo del bipartidismo, con la alternancia en el poder  entre el partido conservador de Cánovas y el liberal de Sagasta. El sistema municipal determinaba la elección de los concejales por un periodo de cuatro años, con renovación de la mitad a los dos años, por ello en las elecciones municipales celebradas el día 3 de mayo de 1881, resultaron elegidos concejales del Ayuntamiento de Colmenar Viejo: Luis Gutiérrez,  Leandro Corral, Manuel Puente,  Eduardo González, Lorenzo Mansilla  y Mamerto Gallego, obligándoles a elegir alcalde en ese momento. Y Días después, el médico Eduardo González era elegido alcalde de la localidad, pertenecía al partido liberal. 

No obstante, las cuestiones municipales se encontraban en un mal momento. El Periódico “La Discusión”, que se anunciaba como periódico democrático de la mañana, en su edición del día 14 de abril de 1881,  días antes de las elecciones municipales, anunciaba que el Ayuntamiento de Colmenar Viejo, al igual que el de Getafe, serían disueltos dentro de pocos días a causa de defectos administrativos muy notorios, que hacen indispensable aquella medida del Gobernador civil de la provincia. Y El Liberal del día 21 de mayo, lo ratificaba diciendo que “el gobernador de esta provincia  ha decretado la suspensión del ayuntamiento de Colmenar Viejo en vista del abandono en que el municipio tenía todas sus cuentas, inclusa la de abono de gastos que ocasionan los servicios carceleros, como cabeza de partido judicial”. Además, los concejales Vicente Rozalem, Alfonso Berrocal y Julián Corral, quedaban legalmente suspendidos para ser concejales por haber sido partícipes del remate del consumo de cereales del año 1881. El 31 de diciembre de ese año cesaba como alcalde Eduardo González Serrano, por orden judicial, sustituyéndole en el cargo Manuel Puente; pero otra nueva determinación judicial meses después, de fecha 18 de abril de 1882 restituía a González  Serrano como alcalde.

Los alcaldes eran elegidos para un mandato anual, y en el año 1883 fue elegido para el cargo Lorenzo Mansilla González, al ser proclamado alcalde con la mayoría de votos de la Corporación en la sesión del Pleno municipal del día 8 de julio de 1883. En anterior sesión plenaria no se había logrado elegir alcalde, puesto que Mansilla empató varias veces a votos con González Serrano.

No es difícil entender que la situación dentro de la Corporación municipal no debía ser la más deseable y  el Alcalde no salía muy bien parado por las críticas recogidas en la prensa, en El Globo del día 26 de septiembre de 1883 se pudo leer: “hay en el municipio de aquella villa un señor presidente (Alcalde) que, no solamente se niega a dar cuenta de la mayor parte de las proposiciones que presentan los concejales de oposición, sino que abusando de su autoridad, lanza desde la silla presidencial retos y desafíos, que si bien hasta ahora no han dado lugar a ningún serio disgusto, pudiera suceder que agotándose la paciencia de algunos concejales, diera lugar con semejante proceder a algún  incidente desagradable. Bueno será que el señor gobernador civil esté sobre aviso, y se explique al citado alcalde cuales son los deberes y atribuciones de su cargo”.  Se refería al alcalde Lorenzo Mansilla.

Con todas estas circunstancias, y deducimos, largos periodos de discusiones municipales, se crearon las Ordenanzas Municipales, que fueron aprobadas definitivamente por el Pleno de la Diputación Provincial, presidido por el Conde de la Romera,  el 21 de noviembre de 1884. Dichas ordenanzas comenzaban indicando el número de concejales que con arreglo a la Ley le corresponde al Ayuntamiento de Colmenar Viejo, que al estar entre 4.000 y 5.000 residentes eran: un alcalde, dos Tenientes y nueve regidores o concejales, dos de estos harán las funciones de síndico y de interventor. Contaban con varios empleados municipales: Alguaciles, celadores de policía, serenos, guardas de paseos e inspector de carnes.

Y nuestro personaje homenajeado continuó cuatro años más en aquella bella casa de fachada de ladrillo visto y de diseño modernista de la calle que llevaba su nombre, hasta el día 7 de noviembre de 1928, donde falleció a los 81 años de edad.

Y en esa casa continuó viviendo durante muchos años su hijo Eduardo González Ortega, que compartió muchas cosas de su padre, entre ellas la de ser médico y alcalde en Colmenar Viejo, aunque esto ya es otra parte de nuestra historia local.

Miguel Ángel de Andrés


De Andrés Santos, Miguel Ángel: “Comentario a las Ordenanzas Municipales de Colmenar Viejo de 1884”. Cuadernos de Estudio nº 26, marzo 2012. Asociación Pico San Pedro Colmenar Viejo. 

De Andrés Santos, Miguel Ángel y Torres Torres, Pablo: “Los años del Cólera. Las epidemias coléricas del s. XIX en Colmenar Viejo”. Cuadernos de Estudio nº 27, marzo 2013. Asociación Pico San Pedro Colmenar Viejo.

La Iberia, viernes 13 de mayo de 1881.
El Globo, viernes 20 de mayo de 1881.
El Globo, sábado 25 de junio de 1881.
La Iberia, sábado 15 de junio de 1881.
La Iberia, sábado 2 de julio de 1881.
La Correspondencia de España, sábado 2 de julio de 1881.Diario Oficial del viernes 15 de julio de 1881.
Diario Oficial de Avisos de Madrid, domingo 7 de agosto de 1881.
La Correspondencia de España, domingo 7 de agosto de 1881.
El Globo, 26 de septiembre de 1883.
El Siglo Futuro, lunes 4 de agosto de 1924.
El Sol, martes 5 de agosto de 1924.
Archivo Parroquial de Colmenar Viejo. Libro defunciones año 1928, nº 82.