Las calles de Colmenar Viejo sufren desde hace meses una situación insostenible en materia de limpieza y salubridad. Vecinos y comerciantes llevan tiempo alertando del abandono de calles y espacios públicos. No hay voluntad por parte del Ayuntamiento para aplicar medidas efectivas y revertir esta situación.
Cualquier ciudadano que recorra las calles del municipio habrá notado que en las aceras es casi imposible distinguir el color original del pavimento por la suciedad incrustada durante meses. Rincones y callejones del casco urbano desprenden un olor constante a orina, animal o humana, sin que existan acciones visibles que impidan estas prácticas. A ello se suma el incivismo de algunos vecinos que no recogen los excrementos de sus perros o que depositan las bolsas abiertas en papeleras públicas. Papeleras desbordadas, desperdicios en plena vía pública, escupitajos en las aceras y restos de comida adornan todos los días el centro y calles del municipio.

Pero lejos de actuar con contundencia aplicando las normas de control y sancionando estas prácticas, el gobierno local ha optado por no enfrentarse a sus potenciales votantes y se decanta por medidas, cuando menos cuestionables, si no ridículas y escasamente transparentes, como la contratación de un “detective” para identificar a los infractores. Esta medida de nula eficacia y totalmente imperceptible para la población supone un gasto injustificable del dinero público. La problemática exige que la autoridad competente, en este caso Policía Local, tome cartas en el asunto seriamente. El Ayuntamiento de Colmenar Viejo debe asumir su responsabilidad y actuar con urgencia y firmeza ante una situación que afecta la calidad de vida, la imagen del municipio y la salud pública.
La Asociación de Vecinos por Colmenar Viejo exige una campaña intensiva de limpieza y saneamiento de calles, aceras y mobiliario urbano especialmente en la zona centro. Agua a presión y baldeado de calles exhaustivo. A esto debe añadirse la limpieza de alcantarillas teniendo en cuenta la cercanía de la temporada de lluvias de otoño. Campañas de concienciación ciudadana y la aplicación de las normas contra el comportamiento incívico, incluyendo sanciones. Y sin olvidar la rendición pública de cuentas sobre el coste, alcance y resultados del detective contratado por el Ayuntamiento: Cuanto ha costado y cuál ha sido la efectividad del contrato, porque lo que tiene claro la ciudadanía es que calles y jardines están peor.
La limpieza de nuestras calles no debe ser una excepción ni una promesa electoral más. Más allá de la Plaza del Pueblo hay calles olvidadas por los ediles y cargos públicos en las que es habitual mancharse los zapatos recorriéndolas. El actual equipo de gobierno está descuidando de forma reiterada la limpieza de la villa y esto no puede permitirse. Y regalar el dinero de los vecinos, tampoco.
