Más de 40 especies de plantas nuevas para la ciencia descritas en 2023
En este mes de julio de 2024, España se posiciona como la capital mundial de la botánica al albergar el mayor encuentro en esta disciplina científica: el Congreso Internacional de Botánica, en el que se reúnen profesionales de todo el mundo cada seis años para compartir y discutir los hallazgos más punteros en esta área.
En la organización participa la Sociedad Botánica Española, que cuenta ya con cerca de 1000 afiliados, un número que crece año tras año. El trabajo de los botánicos y botánicas integrantes de la Sociedad es reconocido a nivel global, como demuestran sus colaboraciones con las instituciones más prestigiosas del mundo, como el Jardín Botánico de Missouri, en Estados Unidos, o los Reales Jardines Botánicos de Kew, en el Reino Unido. Es incuestionable la alta calidad científica de los profesionales de nuestro país y su incansable esfuerzo en investigar la biodiversidad vegetal que nos rodea.
La descripción de especies es una piedra angular en la biología, ya que estas representan la unidad de estudio básica. Necesitamos conocer qué especies existen, cómo son y dónde se encuentran para poder conservarlas, tarea especialmente crítica en el escenario de cambio global y crisis en la biodiversidad que sufrimos actualmente. En este sentido, a lo largo del pasado año 2023, más de 40 especies nuevas para la ciencia fueron descritas por investigadores e investigadoras botánicas españolas o que trabajan en instituciones españolas. Las nuevas especies descubiertas no se restringen a la península ibérica y las islas Canarias, sino que algunas viven en latitudes tropicales africanas, en la cordillera andina, o en islas lejanas como Madagascar. Sin el trabajo de nuestros profesionales, esta biodiversidad se mantendría desconocida y estaría en serio peligro de extinguirse sin que fuéramos siquiera conscientes de ello.
Los nuevos descubrimientos de 2023 nos traen historias de lo más fascinantes. Por ejemplo, el estudio interdisciplinar de mortajas de momias de aborígenes canarios depositadas en el Museo Canario llevó al descubrimiento de una nueva especie de la familia de los naranjos, Ruta museocanariensis, una especie aparentemente extinta que ha dado importantes pistas sobre el uso de las plantas por parte de los habitantes prehispanos de las islas Canarias, y también sobre la evolución de este grupo de plantas.
Nos encontramos también con plantas cuyos nombres homenajean a emblemáticos personajes de nuestra cultura. Por ejemplo, Carex quixotiana, un endemismo manchego descubierto por botánicos de la Universidad Pablo de Olavide que hace honor a Don Quijote de la Mancha. O Helianthemum tibiabinae, endemismo de la isla de Fuerteventura cuyo nombre está dedicado a Tibiabin, madre de Tamonante, ambas sacerdotisas aborígenes con destacado papel social e influencia en el gobierno de la isla.
La descripción de especies nuevas tiene un elevado valor intrínseco, ya que no se puede proteger lo que no se conoce. Es el caso de Helianthemum bilyanense, descubierta en Villena (Alicante), y de la que sólo se conocen 400 ejemplares amenazados por la construcción de una planta de energía solar que afectará a su hábitat y al de otras especies protegidas.
Durante 2023 no sólo se han descrito nuevas especies, sino incluso varios nuevos géneros, el rango de clasificación biológica por encima de la especie. Se han encontrado mayoritariamente en África, como es el caso de Zulusia, Austronea o Nuriaea, entre otros. Este último, un género de cardos endémico de Etiopía, ha sido dedicado a Núria García-Jacas, reputada botánica española que, desgraciadamente, nos dejó en 2023.
Desde la Sociedad Botánica Española reivindicamos el valor de la biodiversidad vegetal y la importancia de investigarla, divulgarla y conservarla para las futuras generaciones.
