A propósito de la libertad de prensa, cuando la línea entre la arbitrariedad y la prevaricación es difusa
ExpiredAl trantrán de la polémica de los indultos, un consejero autonómico ha afirmado sin pudor: “… La línea entre la arbitrariedad y la prevaricación es difusa".
Esta aseveración por sí sola debería avergonzar a una clase política que permite que muchas decisiones administrativas relacionadas con la contratación y la actividad pública se resuelvan digitalmente, a dedo, como siempre, o mediante la aplicación de algoritmos sesgados a favor de familiares, amigos, correligionarios, o socios; y al mismo tiempo en contra de los que disienten, critican, o simplemente ejercen actividades empresariales contrarias a las de los benefactores y financistas del decisor político.

