El Auto de los Reyes Magos representó, durante más de una década, uno de los eventos culturales más destacados y queridos por los vecinos de Colmenar Viejo. Basada en la primera obra teatral conocida en castellano, esta representación no solo acercó la historia y la tradición al municipio, sino que también se convirtió en un referente cultural en la Comunidad de Madrid. Sin embargo, tras la crisis económica de 2009, el Ayuntamiento decidió reducir su periodicidad a bienal, para luego abandonarla completamente. Hoy, años después, nos encontramos con el olvido de un legado cultural insustituible.
El esplendor del Auto de los Reyes Magos
Representado en la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora, el Auto de los Reyes Magos revivía una pieza del siglo XII considerada la primera obra teatral castellana y española. Desde su inicio en 2001, este evento reunió a actores de prestigio como Pilar Velázquez, y el fallecido Paco Maestre, Txema Blasco (quien también falleció recientemente) junto con figurantes y voluntarios del municipio. Cada edición fue dirigida magistralmente por Jack Taylor y Victor Matellano, quienes aportaron su experiencia y pasión para consolidar esta representación como un icono cultural. Otros actores ilustres que participaron fueron Ramón Langa, William Miller, Manuel de Blas y Saturnino García, entre otros, aunque cada miembro del elenco aportó su máximo talento.
Con más de 120 participantes, el 80% de ellos vecinos de Colmenar Viejo, la obra no solo representaba un hito cultural, sino también una demostración de la unidad y el esfuerzo colectivo. A lo largo de sus representaciones, cerca de 29.000 espectadores disfrutaron del espectáculo, de los cuales aproximadamente la mitad procedía de fuera del municipio. En palabras de algunos expertos, el evento alcanzó un prestigio comparable al del Misterio de Elche.
La decisión del Ayuntamiento y sus consecuencias
La crisis económica fue el argumento principal del Ayuntamiento para reducir la periodicidad del evento. En 2011, el concejal de Cultura, Jorge García, anunció que el Auto se representaría cada dos años, prometiendo retomar la anualidad cuando mejorase la situación económica. Sin embargo, esta promesa nunca se cumplió. Lejos de ahorrar, esta decisión generó una inercia que llevó a la desaparición del evento.
El coste de producción del Auto, que oficialmente se estimaba en torno a los 42.000 euros en sus últimos años, generó dudas entre los organizadores, quienes creen que no se gastó más de 35.000 euros. Además, la recaudación de entradas —a tan solo 2,50 euros— se destinaba a la ONG Jesús Caminante. Esta doble función cultural y social hacía del evento una joya única en la región.
El Ayuntamiento de Colmenar Viejo, responsable directo de su cancelación, no solo incumplió su palabra de recuperarlo cuando mejorara la situación económica, sino que también desvió recursos hacia eventos de dudosa organización y éxito. Ejemplos como los 180.000 euros gastados en una cabalgata de Reyes que no se llevó a cabo por lluvia, o una pista de patinaje que funcionó apenas dos días, evidencian una gestión deficiente de los recursos culturales y sociales. Mientras tanto, un evento con raíces históricas y culturales profundas como el Auto de los Reyes Magos ha quedado relegado al olvido.
Un llamado a recuperar el legado cultural
El Auto de los Reyes Magos no era solo un espectáculo. Era una tradición que conectaba a los vecinos con su historia, una actividad que promovía la participación ciudadana y un evento que colocaba a Colmenar Viejo en el mapa cultural de España. Hoy, esa riqueza cultural yace en el olvido, mientras el municipio pierde oportunidades de ofrecer a sus habitantes y visitantes una experiencia única.
La recuperación de este evento no solo supone una inversión en cultura, sino también en identidad y comunidad. El Ayuntamiento debe asumir su responsabilidad y trabajar para devolver al Auto de los Reyes Magos el lugar que le corresponde. La cultura es el mejor legado que podemos dejar a las generaciones futuras, y Colmenar Viejo merece recuperar esta parte fundamental de su patrimonio.
¿Cómo lo ve usted?
Esperamos sus opiniones y comentarios. Recuperemos juntos esta joya cultural para Colmenar Viejo.
