Miles de habitantes de Colmenar Viejo y Tres Cantos padecen diariamente los efectos de un crecimiento urbano descontrolado y una mala gestión vial
Parte 1: Un problema histórico sin resolver
La M-607, arteria vital que conecta Madrid con municipios como Tres Cantos y Colmenar Viejo, se ha convertido en un quebradero de cabeza para miles de conductores. Los atascos diarios, cada vez más frecuentes y prolongados, han transformado esta carretera en un emblema de las promesas incumplidas y la ineficacia en la gestión de las infraestructuras de la región.
Los atascos en la M-607 no son un problema reciente, sino una realidad que ha condicionado la vida de los vecinos de Colmenar Viejo y municipios cercanos durante décadas. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), en horas punta la densidad de vehículos puede superar los 6.000 coches por hora en algunos tramos, provocando retenciones de hasta 10 kilómetros en momentos críticos. Esta vía, que debería funcionar como un eje de comunicación fluido, se ha transformado en un cuello de botella que paraliza el tráfico, generando frustración, pérdida de tiempo y un impacto adverso en la calidad de vida de miles de personas.
La ampliación a medias
La ampliación de la M-607 para añadir un tercer carril se realizó de manera parcial, alcanzando únicamente hasta Tres Cantos. Esta intervención, culminada en 2004, mejoró de forma temporal la capacidad y fluidez del tráfico en ese tramo. No obstante, la prolongación de esta obra hasta Colmenar Viejo ha enfrentado numerosos obstáculos y retrasos.
Razones para la Detención en Tres Cantos
Complejidades Técnicas y Presupuestarias: La ampliación hacia Colmenar Viejo implica desafíos técnicos significativos, como la reubicación de infraestructuras esenciales (farolas, servicios públicos, etc.), lo que incrementa notablemente los costos. En 2020, se adjudicaron las obras por un importe de 29,1 millones de euros, con la previsión de iniciarse a finales de ese año y ejecutarse en 24 meses.
Procedimientos Administrativos y Retrasos: A pesar de las adjudicaciones y anuncios oficiales, las obras han sido aplazadas reiteradamente. En 2024, se anunció que los trabajos empezarían a mitad de año, con la promesa de que la carretera estaría lista en 2026.
Impacto Ambiental y Social: La ampliación de esta vía puede tener repercusiones medioambientales y sociales, exigiendo evaluaciones exhaustivas que, en ocasiones, generan oposición por parte de comunidades locales y colectivos ecologistas.
Promesas incumplidas: una historia de desencuentros
Desde la presidencia de Esperanza Aguirre en 2005, se han sucedido numerosos anuncios sobre mejoras en la M-607, como el prometido cierre de la M-50 mediante un túnel bajo El Pardo o la ampliación del tercer carril hasta Colmenar Viejo, proyectos que fueron anunciados reiteradamente sin materializarse. Según informes de la Comunidad de Madrid y declaraciones en prensa, estas iniciativas han sido postergadas por falta de financiación y conflictos administrativos, dejando a los ciudadanos atrapados en una situación que sigue sin resolverse. Entre estos proyectos destacó el ambicioso cierre de la M-50 mediante un túnel bajo El Pardo que conectaría con esta carretera. Este plan fue descartado debido a su elevado coste y a las complejidades medioambientales asociadas.
En 2019, la Comunidad de Madrid destinó 38,1 millones de euros para ampliar el tercer carril hasta Colmenar Viejo, con un plazo estimado de 24 meses. Sin embargo, en 2024, el proyecto seguía sin materializarse. Aunque recientemente se informó que las obras podrían comenzar este año, los habitantes de la zona continúan enfrentándose a los mismos problemas cotidianos.
Cabe destacar que muchos de estos anuncios se realizaron cuando Colmenar Viejo contaba con una población aproximada de 20.000 habitantes. Hoy en día, con cerca de 60.000 residentes, el impacto de las promesas incumplidas se ha magnificado, traduciéndose en atascos diarios que superan la hora de duración.
El legado de décadas de decisiones pendientes nos afecta cada día:
Esperanza Aguirre (2003-2012)
Ignacio González (2012-2015)
Cristina Cifuentes (2015-2018)
Ángel Garrido (2018-2019)
Isabel Díaz Ayuso (2019-actualidad, centrada en otros frentes políticos mientras los problemas de movilidad persisten)
Parte 2: Colmenar Viejo, 60.000 habitantes atrapados en una ratonera
Durante los últimos 20 años, Colmenar Viejo ha pasado de ser un municipio de 20.000 habitantes a superar los 60.000. Sin embargo, a pesar de este crecimiento exponencial, las infraestructuras viales no han evolucionado al mismo ritmo. Hoy, la localidad sigue dependiendo de una única salida hacia Madrid: la M-607, una carretera colapsada a diario que se ha convertido en una trampa para los vecinos.
Crecimiento descontrolado sin planificación
El Ayuntamiento de Colmenar Viejo y la Comunidad de Madrid han permitido la construcción de miles de viviendas en las últimas décadas sin garantizar un desarrollo paralelo de infraestructuras viales. Mientras los edificios crecen, las vías de salida permanecen congeladas en el tiempo, generando un cuello de botella diario que afecta a miles de conductores.
Llamado a la acción y opciones legales
Es hora de exigir:
Un plan realista de movilidad que contemple nuevas vías de salida.
Una mejora en las infraestructuras de transporte público que ofrezca alternativas viables al uso del coche.
Una inversión urgente en la ampliación de accesos para evitar que Colmenar Viejo siga siendo una ratonera.
Vías legales para denunciar la falta de planificación
Si la administración sigue sin actuar, existen mecanismos legales para presionar y exigir soluciones:
Ley del Suelo y Rehabilitación Urbana (Real Decreto Legislativo 7/2015)
Ley de Bases de Régimen Local (Ley 7/1985)
Artículo 106 de la Constitución Española
Vía contencioso-administrativa
Defensor del Pueblo
Comisión Europea
Llamado a la oposición, asociaciones ciudadanas y recogida de firmas
Es el momento de exigir responsabilidades y unir fuerzas. Los ciudadanos pueden organizarse a través de asociaciones vecinales, plataformas digitales y foros comunitarios para visibilizar la problemática y ejercer presión sobre las administraciones. La unidad y la acción conjunta pueden marcar la diferencia y acelerar la toma de decisiones efectivas. Desde este medio hacemos un llamamiento a los partidos de la oposición en Colmenar Viejo para que tomen cartas en el asunto y presionen a la administración local y autonómica. Sabemos que, por lo menos, dos de estos partidos están dispuestos a apoyar esta lucha. Es hora de que la oposición demuestre su compromiso real con los ciudadanos y no solo con la política de despachos.
También llamamos a todas las asociaciones de vecinos, plataformas ciudadanas y colectivos afectados por el colapso de Colmenar Viejo a que nos unamos para denunciar el abandono y la negligencia de la administración, tanto local como autonómica.
Además, animamos a que se cree una petición en Change.org por parte de las asociaciones y ciudadanos afectados para recoger firmas y demostrar que la ciudadanía exige soluciones inmediatas. Hacemos un llamamiento a todos los vecinos para que apoyen y firmen cualquier iniciativa de recogida de firmas que busque soluciones reales para que esta problemática llegue a las instancias superiores y se tomen medidas urgentes.
Los vecinos no pueden esperar otros 20 años para ver mejoras. Es el momento de actuar, de exigir soluciones y de poner fin a la pasividad política que ha condenado a Colmenar a un colapso diario. Cuando quede un año para las elecciones, vendrán con promesas de soluciones, incluso serán capaces de poner la primera piedra, como ya ocurrió en 2019 con la anunciada ampliación del tercer carril, o en 2005 con el prometido cierre de la M-50, ambos proyectos que nunca se materializaron. Esta historia de promesas incumplidas se repite una y otra vez, dejando a los ciudadanos atrapados en la misma situación, sin mejoras reales. Los ciudadanos ya han visto esta estrategia en el pasado y saben que, si no se exigen soluciones concretas y ejecutadas, la situación seguirá igual tras las elecciones.
"Gracias a todos los presidentes que han pasado por la Comunidad de Madrid, cuya gestión nos ha llevado a la situación actual."
Esperanza Aguirre (2003-2012)
Ignacio González (2012-2015)
Cristina Cifuentes (2015-2018)
Ángel Garrido (2018-2019)
Isabel Díaz Ayuso (2019-
"El legado de décadas de decisiones pendientes nos afecta cada día:
atascos, urgencias cerradas, vertederos y proyectos inconclusos."
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"Un recordatorio visual de los líderes que, con sus decisiones, marcaron la historia reciente de la Comunidad de Madrid."
"Imágenes de los presidentes obtenidas de Wikipedia, bajo licencia Creative Commons BY 2.0 (enlace )."
