Desde el Sofá es una serie literaria y filosófica donde Dark —protagonista, pensamiento o espejo— se sienta, pero nunca se queda quieto.
Desde ese sofá que puede ser nave, sueño o caja, emprende un viaje íntimo y metafísico hacia los límites de lo real.
Cada capítulo es un reflejo, una pregunta, una grieta en la lógica cotidiana.
En un mundo saturado de respuestas rápidas, esta serie no busca verdades...
sino la belleza de las preguntas bien planteadas.
¿Y si tú también fueras solo una proyección de lo que piensas ser?
Bienvenido a Desde el Sofá.
No necesitas moverte.
Solo abrir los ojos por dentro.
— Capítulo II: ¿Existo, o soy una proyección?
Dark está en el sofá.
No hay ruido. No hay prisa. Solo está él. Y el mando a distancia.
Pero esta vez, no es él quien elige el canal.
Es el mando quien habla.
—¿Qué quieres ver? —dice, con voz suave, casi humana.
—No me cambies —añade con un tono más firme—. Saldrá lo que estás
pensando. No son canales. Eres tú. Lo que imagines será lo que veas.
Dark no se inmuta. Siente algo familiar.
Como si ya hubiera estado allí.
Como si todo estuviera ocurriendo por segunda vez... o por milésima.
—La mente es el mando —piensa—, pero nadie sabe quién lo sostiene.
La televisión sigue apagada, pero emite un leve resplandor, como si esperara algo.
Como si supiera más que él.
—La televisión no existe —dice el mando—.
Tampoco yo. Ni esta lámpara. Ni el sofá. Todo lo que crees ver… lo estás generando tú.
Lo estás proyectando.
Dark suelta el mando como si le ardiera.
Cae al suelo con un golpe seco.
Y en ese segundo de silencio absoluto… algo se resquebraja.
—¿Y si fuera cierto? —piensa—. ¿Y si todo esto es solo una ilusión creada por mi conciencia? ¿Y si el mando… la voz… la lámpara… solo están en mi cabeza?
Mira sus manos. Se toca la cara. El pecho.
—Pero si me hago estas preguntas… es porque existo, ¿no?
Silencio.
—O no —susurra.
Entonces, la televisión se enciende sola.
En la pantalla aparece Dark, sentado en el sofá, haciendo exactamente lo mismo.
Pensando exactamente lo mismo.
Un Dark dentro de un Dark.
Y el mando, otra vez en su mano.
—¿Qué quieres ver? —repite la voz, ahora desde dentro y desde fuera.
Dark suspira.
—Tú que piensas… ¿qué es lo que pienso yo?
Y de pronto, una imagen.
Dark, de niño, corre por un campo. Una cometa al viento. Risas.
Y al fondo, la silueta de una mujer… que ya no está.
—Eso no lo he pensado yo —murmura.
Pero el televisor insiste.
Una escena futura: una carta que nunca ha escrito, una habitación que aún no conoce.
Y en voz baja, el susurro final:
—¿Estás seguro de que piensas lo que crees que piensas?
Dark se queda inmóvil. Y entonces lo comprende.
—Tal vez… no soy el que piensa,
sino el pensamiento mismo.
Y como si lo oyera, la voz responde:
—¿Entonces quién sueña con ser Dark?

Música recomendada para esta lectura
Us and Them – Pink Floyd
(Álbum: The Dark Side of the Moon – 50th Anniversary Remaster)
Déjala sonar mientras lees…
Porque esta historia no se entiende solo con la mente, sino con la piel.
Continuará...
