Desde el Sofá es una serie literaria y filosófica donde Dark —protagonista, pensamiento o espejo— se sienta, pero nunca se queda quieto.
Desde ese sofá que puede ser nave, sueño o caja, emprende un viaje íntimo y metafísico hacia los límites de lo real.
Cada capítulo es un reflejo, una pregunta, una grieta en la lógica cotidiana.
En un mundo saturado de respuestas rápidas, esta serie no busca verdades...
sino la belleza de las preguntas bien planteadas.
¿Y si tú también fueras solo una proyección de lo que piensas ser?
Bienvenido a Desde el Sofá.
No necesitas moverte.
Solo abrir los ojos por dentro.
Prólogo: El sofá no era un sofá
Al principio no hubo luces.
Ni un mensaje misterioso.
Ni un trueno que partiera el cielo.
Solo un sofá.
Y Dark sentado en él.
El mundo seguía su curso: coches, facturas, noticias, café.
Todo parecía en orden.
Pero por dentro… algo crujía.
Dark lo sintió una tarde cualquiera.
No era dolor.
Era una duda.
Pequeña. Insistente.
Como una gota que cae siempre en el mismo punto del alma.
—¿Y si nada de esto fuera real?
No lo dijo en voz alta. Pero la pregunta se quedó.
Se instaló como una presencia silenciosa.
Y cada vez que encendía la tele, abría la nevera, miraba el reloj o pensaba en el futuro…
esa duda estaba ahí.
No lo sabía aún, pero ese sofá no era un sofá.
Era una nave.
Una trinchera.
Una caja.
Un punto de partida.
Desde ahí, Dark empezaría a ver lo invisible.
A escuchar lo que no tiene sonido.
A recordar cosas que aún no han pasado.
A dudar, incluso, de su propio nombre.
Este no es un viaje normal.
No hay mapas.
No hay destino.
Solo pensamientos.
Palabras que se convierten en puertas.
Capítulos que no quieren ser entendidos…
sino sentidos.
Si estás leyendo esto, tal vez tú también te has sentado en tu propio sofá alguna vez.
Tal vez también has sentido esa duda.
Y si es así…
Bienvenido.
Porque aquí empieza todo.
Con una pregunta que no tiene respuesta.
Y un sofá que no era solo un sofá.

Continuará...
Capítulo I: ¿Existo, o soy una proyección?
